UN RECORRIDO COLECTIVO QUE CONVIERTO LO COTIDIANO EN UNA EXCUSA PARA REFORZAR LA COMUNIDAD.
2024 – 2025 | Bidebieta, Donostia-San Sebastián.
Impulso y coordinación
Proyecto impulsado por un espacio motor formado por IES Bideberri, Donostiako Udala (Donostia Lagunkoia, Promoción de la Salud, Acción Social y Juventud-Kontadores), A.PP.MM. Guardaplata, APTES y Apitropik.
¿Qué es Bizi Bitxi?
Bizi Bitxi es una iniciativa comunitaria en Bidebieta que busca identificar y poner en valor los “tesoros” del barrio, que les llamamos “bitixak”. Cosas, lugares, personas, hábitos o pequeños detalles que hacen que la vida en Bidebieta tenga valor.
El proyecto nace como la continuación del trabajo realizado en KUKU, y propone un proceso colectivo para reconocer esos “tesoros” del barrio, compartirlos y convertirlos en un pretexto para encontrarse, cuidarlos y celebrarlos juntas.
El proceso
El proyecto se ha desarrollado como un recorrido en el que se ha trabajado desde el barrio y con el barrio, combinando reflexión, diseño y exploración en la calle.
Durante el proceso se trabajaron varias fases:
- Conocerse y pensar qué es un “Bitxi”.
- Co-crear el kit de exploración y los materiales.
- Prototipar un mapa y un logo.
- Salir a explorar y ponerlo a prueba.
- Evaluar y compartir aprendizajes.
Resultados
- 3 grupos de exploración en el barrio.
- 25 bitxiak identificados.
- 4 tipos de bitxiak recogidos:
- 44% lugares.
- 28% naturaleza.
- 20% personas.
- 8% arte.
Entre los bitxiak encontrados aparecen ejemplos como el parque y sus merenderos, el frontón, el bar Erreka, el tilo en flor, esculturas del barrio o personas que lo hacen especial.
Impacto
Bizi Bitxi ha generado un impacto en la manera de mirar el barrio y de relacionarse dentro de él.
Por un lado, el trabajo en grupo ha hecho que los y las integrantes confíen en la exploración y ha facilitado el encuentro entre personas que normalmente no comparten espacios. En las conclusiones se destaca el valor de conocer nuevas personas y conseguir un vínculo entre jóvenes y mayores.
Por otro lado, el proyecto ha generado emociones y sensaciones asociadas al orgullo y al bienestar en el barrio.
También ha servido para poner en valor los elementos cotidianos que a veces pasan desapercibidos, y convertirlos en una oportunidad para compartir, reconocer y reforzar el sentido de comunidad en Bidebieta.



