diario de a bordo

Candil de diseño

Hoy os traemos un poco más sobre la entrevista que hicimos al vendedor de un candil de diseño. Aunque el día no estuviera a nuestro favor, el diluvio quedó en segundo lugar al sumergirnos en la percepción tan mágica que tenía Aitor, así lo llamaremos, sobre el diseño. 

Nos dice que el candil es una historia que pertenece a una etapa de su vida en la que realmente buscaba aspectos sensoriales para compartir con quien quería. Es un vendedor profesional en Wallapop ya que ha vendido más de 600 objetos y lo hace porque “Te vas encontrando con gente que ves que está en la etapa en la que tú estabas en ese momento. Es bonito, me gusta.” Piensa que un objeto corresponde más a una etapa de la vida que a toda una vida, y el deshacer de algo permite dejar espacio para lo nuevo.

Ya entrando en su perspectiva sobre el diseño, Aitor asocia el diseño a las cosas diferentes y al arte: “Diseño es arte. Es pasión, el deseo de hacer algo diferente, de hacerlo único en contraposición con lo convencional, se sale de lo que habitualmente conocemos.” Para él, el diseño tiene también una relación directa con la satisfacción, la belleza y el placer, por eso lo define como “el arte de la búsqueda de lo bonito para los sentidos”. Él destaca, por encima de todo, la dimensión estética de los objetos.

Y eso nos lleva a preguntarnos, ¿el diseño es arte? ¿es solo estética? ¿Qué es lo que diferencia al diseño del arte? 

Aitor también nos cuenta que no hay nada mal diseñado, que todo es relativo. Pero sí destaca que se puede “intentar cada día hacer las cosas bien. Es como lo de John, Imagine. Como al final dando una nota de esperanza, yo creo que es posible.” En línea de esto, añade que le encantaría que Bilbao se ocupe de “llevar el arte a los distintos barrios”. Nos despedimos del encuentro mojadas por la lluvia pero felices, imaginándonos cómo de bonito sería vivir en una ciudad donde el arte estuviera en todas las esquinas.

Muchas gracias Aitor por compartir con nosotras tu visión sobre el diseño. 

Paraguas de diseño

El encuentro que os compartimos hoy es con una vendedora de un paraguas de diseño, la llamaremos Laura. Lo que en el anuncio parecía un paraguas completamente corriente, resultó ser un paraguas bastante particular diseñado especialmente para un clima ventoso como el de Bilbao: su forma de flecha impide que se dé la vuelta.

Para Laura, el diseño tiene que ver con “cosas diferentes, que te llamen la atención, porque una cosa normal no te llama la atención, pero lo diferente sí”, igual que el paraguas que vendía. “Todas las cosas tienen su diseño, algunas te llaman la atención pero otras no”. También relacionaba el diseño con creatividad y originalidad.

Lo que nos sorprendió fue que, a pesar de que este paraguas tenía una funcionalidad muy clara, ella acabó no usándolo “de lo precioso que es”. Lo que nos lleva a preguntarnos, ¿puede la estética a veces frenar la funcionalidad? Como esa vajilla bonita para “ocasiones especiales” que al final nunca se acaba usando.

Con Laura también hablamos de experiencias, para ella un buen diseño es “acompañado y memorable”. En su caso recordó un viaje que hizo con su madre. “Mi madre nunca había montado en avión… Yo había viajado antes pero ver la cara de mi madre, no sé, fue algo increíble. Lo pasamos genial, como dos enanas, ella se acuerda mucho de aquél viaje. Hoy es su cumple y lo ha recordado.” Esto nos llevó a reflexionar sobre la magia de las primeras veces que experimentas algo, y lo bonito que es recordar experiencias compartidas con alguien especial.

Pero más allá de productos y experiencias, para Laura “la educación es el diseño más grande que puede haber”, lo que nos dejó pensando: ¿cómo podríamos rediseñar el sistema educativo para crear una sociedad mejor en el futuro?

Con esta reflexión y un nuevo paraguas, nos despedimos de Laura.

PD: Somos fans de las tortillas que diseña 😉

Diseño de cejas

El siguiente anuncio que encontramos no fue el de un objeto “de diseño” sino un servicio de “diseño de cejas”. Anabel se dedica de manera profesional al maquillaje y también a la producción de eventos, a parte de ser voluntaria en una protectora de animales.

Al encontrarnos, lo primero que le preguntamos es qué es exactamente el diseño de cejas, a lo que nos contó: “El diseño de cejas es según las facciones que tienes, con unas ciertas medidas, hacer un diseño específico que lo que hace es favorecer tus facciones naturales.” 

Para ella, el diseño es “una manera de armonizar un rostro” y también es “una vía de creatividad, de explotar la creatividad de las personas”.

“Muchas personas tienen asimetrías faciales, o han sufrido un corte y tienen que igualarlas un poco con la otra, o necesitan una imagen un poco pulcra y necesitan ayuda para limpiarse las cejas bien perfectas y depiladas”. Anabel estudia sus facciones y sus necesidades para crear un diseño que se adapte a ellas. También hace cursos para personas que han pasado cáncer, para aprender a pintarse las cejas de cero.

Para Anabel, “la imagen que das a los demás es muy poderosa”. Por eso, cuando maquilla también está diseñando. “Cada color indica una cosa. No es lo mismo ir a una reunión con un gloss que es como ‘estoy aquí pero quiero ser discreta’, que ir con los labios rojos que es ‘vengo a darlo todo y quiero que me veais’”, nos cuenta. 

Esto nos hizo reflexionar sobre cómo día a día, a veces sin pensarlo, diseñamos nuestra imagen y por lo tanto lo que los demás ven de nosotros. ¿Es importante diseñar nuestra imagen? ¿Hasta qué punto influye en la relación que tenemos con las otras personas? ¿Cuánto nos diseñamos nosotros mismos y cuánto nos diseña el ambiente?

Seguimos reflexionando con Anabel sobre el diseño y el rol que tiene en nuestras vidas y en la de las personas de nuestro alrededor. Para ella “algo que tú diseñas tiene que hacer sentir algo a otra persona”. 

Y a ti, ¿qué diseños te han hecho sentir algo?

Boutique de diseño

Paseando por el Casco Viejo, encontramos una tienda con un cartel que decía “boutique de diseño” y decidimos acercarnos a hablar con su creadora.

Obviamente, le preguntamos el por qué de ese nombre: “El nombre de la tienda dice ya bastantes cosas. Me costó llegar al concepto de Serie B, pero en realidad yo lo que quería era una alternativa a la serie A, osea todas las tiendas que están en todas las ciudades que hacen que todas las gran vías sean iguales y que todo sea igual, que no tenga un carácter distintivo.” Para ella, era importante hacer algo diferente y se centró en vender ropa de diseñadores locales

En la actualidad, dice que llamarla “Boutique de diseño se queda más corto, porque he ampliado el concepto de Serie B.” Desde hace un tiempo, además de diseño, vende sostenibilidad, dando bastante importancia a los materiales y a los procesos: “nos va lo nórdico, el diseño local y la moda sostenible”. 

Hablando del concepto de diseño, nos dice que para ella, “el diseño es ingenio. Voy a pensar en cómo solucionar algo, le voy a dar vueltas y voy a utilizar todas las herramientas que tenga para poder buscar una solución.”

También añade la dimensión de belleza “que te haga la vida más agradable y que sea el contemplar cosas bellas hace que tu vida sea mejor”, pero a pesar de que en su opinión la estética va muy unida al concepto de diseño, sin utilidad no sirve para nada: “el diseño tiene que ser útil y no sentirme yo inútil.” Tiene que “resolver el problema que se plantea.”

Para ella, todo está diseñado, porque “todo ha requerido pensar en una solución para un problema”. Es decir, el diseño como proceso. Y en esta línea, según ella las experiencias también se diseñan. “A mí me da mucho gusto por ejemplo cuando voy a un sitio y me atienden bien. No sólo por la comida que estaba muy rica, sino por todo el proceso de atención.” En concreto, un buen diseño de experiencia es “super especial, con un trato único, casi como si lo hubieran hecho para ti.”
Nos despedimos pensando que al fin y al cabo, si el diseño es ingenio y un proceso para encontrar soluciones, y ahora tenemos un problema climático que nos afecta de forma directa ¿no incluiría de por sí el concepto de diseño la dimensión de sostenibilidad para resolverlo?

Juego para café de diseño

Este vendedor, a quien llamaremos Martín, ofrecía un juego para café muy original, pero nos contó que no lo usaba porque “no entra dentro de nuestro día a día” y por eso lo vendía. Según él, “las cosas están para usarse.”

Entrando ya en materia sobre por qué había puesto la palabra “diseño” en el anuncio, nos dijo que a ellos les gustó mucho “porque es algo diferente. Desde el punto de vista estético, se sale de lo común. Es algo que no entra en lo cotidiano. Para mí algo que se sale de lo cotidiano, que tiene un punto de diferencia, es algo con un plus de diseño.”

Para Martín, “el diseño está ligado a la innovación, a algo diferente, en avanzar hacia adelante” y tiene mucho que ver con resolver necesidades: “es el pensar qué hacer para satisfacer a tu clientela o a tu nicho de mercado”. En el caso de una experiencia bien diseñada, según él es “cuando llegas y dices ¡uala! porque se sale de lo cotidiano”.

Pero al reflexionar más en profundidad, en realidad Martín añadió que “todo es diseño, todo lo que hay alguien lo ha diseñado, alguien lo ha pensado y alguien lo ha fabricado”, y que en realidad “lo que pasa es que utilizamos el término diseño, la mayoría de los comunes, cuando algo se sale de lo cotidiano. Pero al final diseño como tal, para construir cualquier cosa, hay un diseño previo.”

Como si la palabra diseño a veces implicaría cosas diferentes, según si se usa el sustantivo “diseño”, o si se usa el verbo “diseñar”. No todo es de diseño, pero todo ha sido diseñado.

Y, según Martín, lo que hace “un buen diseño o un mal diseño es si esas ideas dan sus frutos”, es decir que eso que hemos pensado, prototipado y construido “sea práctico y tenga aceptación”. Porque por muy “uala!” que sea, si no se usa… se acaba vendiendo por Wallapop 😉

¿Cuándo fue la última vez que dijiste “uala” y por qué?

DISOINUA ES UN PROYECTO DE APITROPIK PARA LA BBDW22